Time O'Clock

Creo que soy inconformista...

Creo que soy un inconformista. No puedo, no está en mí aceptar que nada malo pasa y todo está bien en una determinada situación. Simplemente no. Las cosas como son, o uno acepta sus errores o se queda callado quedando como un simple patán que nunca se equivoca. No puedo decir que mi país es, como dijo el imbécil de Alan García, casi de primer mundo cuando en verdad sales a la calle y ves "periódicos" (entre comillas) basura con enunciados empobrecidos de lenguaje, por ejemplo: "Cholo muere con coca en panza" o "Combi asesina chanca a abuelita" o "Ñorsa manca por tirar richi".

Un país que tiene una televisión que amanece con farándula, almuerza con farándula, pasa la tarde con farándula, toma el lonche con farándula y se acuesta con farándula. Una farándula, claro está, compuesta por gente que no es NADIE, aunque se hacen llamar "artistas". Qué devaluada está esa palabra aquí en Perú.

No puedo decir que el Perú es lo máximo cuando conscientemente se que hay niños que MUEREN de frío en la Sierra sur, cuando se que el hit del momento juvenil es un tema de reggeatón, cuando se lo ignorante e hipócrita que puede ser la sociedad limeña, cuando se que hay basura en las calles, cuando se que hay asentamientos humanos sin agua, cuando se que a uno le cortan el agua cuando está al día en sus pagos, cuando se que existen poderosos empresarios que deben fuertes cantidades de impuestos a la SUNAT mientras que al ciudadano "de a pie" por deber una cantidad mínima ya está recibiendo carta notarial, abogado, etc; cuando se que el transporte es un asco; cuando se que existe discriminación, homofobia y racismo entre los mismos peruanos; cuando se que hablar quechua es objeto de prejuicio; cuando se que los idiotas superan con creces en cantidad a los inteligentes; cuando se que hay gente que quiere a un ladrón y asesino como Fujimori de vuelta como presidente representado en su hija Keiko; cuando se que hay corrupción.

Lo que puedo decir de mi país Perú es que, ecológicamente con su flora y su fauna, geográficamente con sus paisajes y relieves; y culturalmente con su historia, comida y música, es un paraíso. Pero social y políticamente es una gran MIERDA. Y eso es lo más triste, porque la riqueza de una nación está en su gente.