Hace un mes que había dejado de escribir, sorry, el trabajo, el gimnasio y el relajo me invadieron por completo. Pero aquí estoy, escribiendo estas líneas desde Internet Explorer 10, sí, me obligaron a usar la Release Preview de Windows 8.
Pero claro, estoy usando la laptop DEL trabajo, no me arriesgaría a usarla en MI laptop, por lo menos no hasta que salga oficialmente aunque Windows 8 Release Preview se lanzó con el objetivo de que los usuarios vayan familiarizándose con la nueva versión que sucederá a Windows 7.
Como mencioné en mi Facebook, no es que me resista a los nuevos cambios tecnológicos pero en estas dos semanas que llevo usándolo ha sido un poco complicado de usarlo, y puede que algunos otros usuarios les tome un tiempito y ciertos dolorcitos de cabeza al acostumbrarse a su nueva interfaz.
Al iniciar sesión no te aparecerá el clásico Escritorio al que estabas acostumbrado ver en Windows 7, sino te toparás con esta interfaz llamada: "Metro", compuesta de muchos cuadros conjuntos que te enlazan a las aplicaciones por defecto del sistema como también a los programas que tengas instalado en tu PC (como tu Office, tu Chrome, Mozilla, etc.) y puedes navegar en ella deslizándola con el dedo hacia la izquierda si tienes pantalla táctil, de lo contrario usarás la barra de desplazamiento inferior que aparecerá al mover el mouse.
Te preguntarás: ¿Y el escritorio?
Bueno, desesperarte no debes, de los tantos cuadros que tiene "Metro", por defecto en la parte inferior izquierda aparecerá uno con una imagen. Haz clic ahí y voilá!
Aún no cantes victoria, ¿Estás seguro que tu Escritorio se ve igual que en Windows 7? A simple vista puede que sí. ¿Encuentras el botón Inicio?
AJÁ! No está, pero si le pasas el cursor te aparecerá un mensaje que te dirá: "Inicio" y si haces clic, volverás a "Metro". Si presionas la tecla Windows también volverás a "Metro". Es decir, en Windows 8, tu botón Inicio es "Metro". (Eso sonó gracioso :P).
Cabe decir que con Windows 8 se acabó el clásico: "Inicio > Programas > Accesorios...", ahora tendrás siempre que buscarlos, ¿Cómo lo haces? Tendrás que descubrirlo por tu cuenta MUUAAAJAJAJAJAJAJAJA!!!...O también revisar los tantos videos tutoriales que existen en YouTube :)
Buen provecho. :3 !
μόνος περπατώ!! || Neko(猫): Gato, en japonés. || Dan: De "Daniel", mi nombre de nacimiento. || Nakameguro: Al parecer es el nombre de una estación de tren en Japón así como también de un distrito de moda. En mi caso este nombre llegó a mí dado que venía inscrito en una versión japonesa de un CD compilatorio de Linda Ronstadt. :P
Este día...
No sé como sentir este día..."El Día del Padre". Particularmente pues la relación que tengo con mi padre no es muy buena que digamos, claro, tampoco es tan mala pero en fin. A veces tengo la sensación de que quizás no he sido el hijo que él esperaba tener.
Tiene defectos que me disgustan, está claro que no hay padre perfecto, inclusive se que también no le gusta mi forma de ser, o quizás algunos que otros aspectos. Podría decir que está haciendo lo mejor que puede, aplaudo las cosas que hace bien pero desapruebo cuando hace o habla cosas que me parecen negativas.
Como dije no se como sentir este día cuando las cosas se tornan volubles de manera inesperada. Aún así lo saludé por este día. Después de todo y quizás ya sea por su fortuna o por su pesar...soy su primer hijo.
Saludos!
Tiene defectos que me disgustan, está claro que no hay padre perfecto, inclusive se que también no le gusta mi forma de ser, o quizás algunos que otros aspectos. Podría decir que está haciendo lo mejor que puede, aplaudo las cosas que hace bien pero desapruebo cuando hace o habla cosas que me parecen negativas.
Como dije no se como sentir este día cuando las cosas se tornan volubles de manera inesperada. Aún así lo saludé por este día. Después de todo y quizás ya sea por su fortuna o por su pesar...soy su primer hijo.
Saludos!
Etiquetas:
cosas,
nekodan nakameguro
"¿La más noble de las profesiones?" por César Hildebrandt
Artículo de la sección MATICES del semanario "Hildebrandt en sus trece" N° 108.
Las dictaduras desaparecen la libertad de prensa. Pero en las dictaduras la prensa no desaparece. Hay periodistas que, de rodillas, sirven a los propósitos de esos regímenes.
Frente a un Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por orden de los Somoza, hubo miles de periodistas sin escrúpulos que, en Nicaragua o en Miami, defendieron a esa dinastía purulenta.
En los 70 años del gobierno del PRI, en México, ya no fueron miles sino cientos de miles los que, desde la prensa escrita, la radio y la televisión, abogaron con su silencio o su complicidad ese estado de cosas que alcanzó su esplendor delictivo con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
En el Chile de Pinochet a los decentes los mataron o los empujaron al agónico exilio. Pero allí quedaron, para el asco, los periodistas que, como los de "Ercilla" o "El Mercurio", se embarraron protegiendo a torturadores y asesinos y se solazaron con la desdicha de los derrotados. Todos ellos son miembros natos de la SIP, ese club pomposo de empresarios preocupados por la publicidad, las inversiones, la estabilidad y la anuencia adormilada de sus lectores.
¿Cuántos periodistas militantes necesitaron Mao, Ceaucescu, Stalin para crear la realidad paralela con la que ocultaron sus crímenes y atontaron a la gente que decían representar? ¿Cuántos requirió Teodoro Roosevelt para inventar la guerra con España por el botín de cuba? ¿Y cuántos periodistas batistianos de bolsillo y pluma defendieron a ese rufián? ¿Y cuántos llegarán a ser los periodistas que en la Cuba de hoy siguen mintiendo desde el monopólico "Granma" o la cacofónica televisión estatal?
¿Y con cuántos cuenta el lobby pro Israel que, en todo el mundo, pretende decir que la culpa de todo la tienen los palestinos, a los que se les sigue arrebatando la vida, los derechos, el territorio, el agua?
¿Sigo? Muy bien. Sigamos un poco más. Aterricemos en nuestras coordenadas.
¿Qué hizo "El Comercio" cuando Odría perseguía literalmente a muerte a los apristas? Aplaudía. ¿Y qué había hecho cuando Sánchez Cerro los fusiló? Festejó. ¿Y qué dijo "La Prensa", de Lima, cuando la CIA derrocó a Jacobo Arbenz en Guatemala? Bien sencillo: Que comprendía el uso de la fuerza cuando de luchar contra el comunismo se trataba. Del mismo modo que un año antes, en 1953, había entendido el golpe de Estado en Irán, tramado por la CIA y la inteligencia británica.
¿Y nuestros ancestros más ilustres? Manuel Atanasio Fuentes, El Murciélago, fue un fabricante de calumnias y un traidor durante la ocupación de Lima de 1881. El gran Alfonso Tealdo fue un apologista, en 1938, del eje Berlín-Roma-Tokio. Más allá de sus indiscutibles méritos sindicales, Genaro Carnero Checa fue uno de los favoritos del dictador coreano Kim Il Sung, que le impuso una condecoración especial. Raúl Villarán, el genial, se iba de putas cuando salía del periódico y se iba de putas cuando regresaba. Pero fue, en todo caso, el más alucinado, el más intoxicado y el mejor.
Vayamos a tiempos más actuales. ¿Dónde estaban los Fritz Du Bois cuando Fujimori hacía lo que hizo? Algunos, como él, hacían negocios desde el Estado. Otros, sencillamente, se callaron por miedo. Otros proclamaron su inocencia cuando el régimen cayó y aparecieron, recién lavados como un boy scout, a decirnos quiénes debían ser los malos y quiénes los buenos.
No olvidemos que los ductos de porquería manejados desde el SIN -los Bresani, los Olaya, algún Borja y un ejército de compadritos- fueron rugiente e innegable parte de nuestra prensa. Y que algún encumbrado magnate de hoy solía hablar de geopolítica con un Montesinos que fingía ser Metternich mientras su interlocutor hacía de Francisco I.
En resumen, amo el periodismo pero no me trago el cuento ese de que el coleguismo automático debe prevalecer sobre la verdad. Admiro a algunos periodistas -de aquí y de allá- pero no acepto las respuestas corporativas e hipócritas cada vez que el Poder Judicial hace su trabajo o cuando alguien, comprensiblemente, reacciona ante la vileza de algunos papeles y videos.
De igual modo, no creo que la libertad de expresión sea una preocupación de la familia Azcárraga, en México, ni de la Confiep, en Perú, ni de Hugo Chávez, en Venezuela, ni del complejo industrial-militar de los Estados Unidos.
La libertad de expresión es Chomsky diciendo lo que el sistema mundial de dominación y lobotomización reprueba. Libertad de expresión son los tuiteros sirios resistiendo. O las Damas de Blanco desfilando. Libertad de expresión es un valiente en cualquier parte del mundo gritando una verdad incómoda. Libertad de expresión es Wikileaks, Papeles del Pentágono, Woodward y Bernstein, descubrimiento de los crímenes de La Cantuta, investigaciones de la prensa mexicana en torno a los carteles de la droga. Libertad de expresión trágica y gloriosa es la de los periodistas valerosos muertos en Kabul, Islamabad, Ciudad Juárez.
Hay algo tenso, temerario y quizá épico en el asunto de la libertad. La libertad no consiste en pensar lo mismo que piensan los que mandan. Eso es ecolalia, redundancia a destajo. La libertad no es cometer un delito y luego esconderse detrás de un holding empresarial convertido en madriguera. Ni pertenecer a ocho directorios de grandes empresas y vigilar que el diario que se dirige no se vaya a meter con ninguna de ellas ni con sus vastos "derivados". Que le cuenten a Perrault ese cuento. Que le canten a Gardel esa tonada.
¿La más noble de las profesiones?
Las dictaduras desaparecen la libertad de prensa. Pero en las dictaduras la prensa no desaparece. Hay periodistas que, de rodillas, sirven a los propósitos de esos regímenes.
Frente a un Pedro Joaquín Chamorro, asesinado por orden de los Somoza, hubo miles de periodistas sin escrúpulos que, en Nicaragua o en Miami, defendieron a esa dinastía purulenta.
En los 70 años del gobierno del PRI, en México, ya no fueron miles sino cientos de miles los que, desde la prensa escrita, la radio y la televisión, abogaron con su silencio o su complicidad ese estado de cosas que alcanzó su esplendor delictivo con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
En el Chile de Pinochet a los decentes los mataron o los empujaron al agónico exilio. Pero allí quedaron, para el asco, los periodistas que, como los de "Ercilla" o "El Mercurio", se embarraron protegiendo a torturadores y asesinos y se solazaron con la desdicha de los derrotados. Todos ellos son miembros natos de la SIP, ese club pomposo de empresarios preocupados por la publicidad, las inversiones, la estabilidad y la anuencia adormilada de sus lectores.
¿Cuántos periodistas militantes necesitaron Mao, Ceaucescu, Stalin para crear la realidad paralela con la que ocultaron sus crímenes y atontaron a la gente que decían representar? ¿Cuántos requirió Teodoro Roosevelt para inventar la guerra con España por el botín de cuba? ¿Y cuántos periodistas batistianos de bolsillo y pluma defendieron a ese rufián? ¿Y cuántos llegarán a ser los periodistas que en la Cuba de hoy siguen mintiendo desde el monopólico "Granma" o la cacofónica televisión estatal?
¿Y con cuántos cuenta el lobby pro Israel que, en todo el mundo, pretende decir que la culpa de todo la tienen los palestinos, a los que se les sigue arrebatando la vida, los derechos, el territorio, el agua?
¿Sigo? Muy bien. Sigamos un poco más. Aterricemos en nuestras coordenadas.
¿Qué hizo "El Comercio" cuando Odría perseguía literalmente a muerte a los apristas? Aplaudía. ¿Y qué había hecho cuando Sánchez Cerro los fusiló? Festejó. ¿Y qué dijo "La Prensa", de Lima, cuando la CIA derrocó a Jacobo Arbenz en Guatemala? Bien sencillo: Que comprendía el uso de la fuerza cuando de luchar contra el comunismo se trataba. Del mismo modo que un año antes, en 1953, había entendido el golpe de Estado en Irán, tramado por la CIA y la inteligencia británica.
¿Y nuestros ancestros más ilustres? Manuel Atanasio Fuentes, El Murciélago, fue un fabricante de calumnias y un traidor durante la ocupación de Lima de 1881. El gran Alfonso Tealdo fue un apologista, en 1938, del eje Berlín-Roma-Tokio. Más allá de sus indiscutibles méritos sindicales, Genaro Carnero Checa fue uno de los favoritos del dictador coreano Kim Il Sung, que le impuso una condecoración especial. Raúl Villarán, el genial, se iba de putas cuando salía del periódico y se iba de putas cuando regresaba. Pero fue, en todo caso, el más alucinado, el más intoxicado y el mejor.
Vayamos a tiempos más actuales. ¿Dónde estaban los Fritz Du Bois cuando Fujimori hacía lo que hizo? Algunos, como él, hacían negocios desde el Estado. Otros, sencillamente, se callaron por miedo. Otros proclamaron su inocencia cuando el régimen cayó y aparecieron, recién lavados como un boy scout, a decirnos quiénes debían ser los malos y quiénes los buenos.
No olvidemos que los ductos de porquería manejados desde el SIN -los Bresani, los Olaya, algún Borja y un ejército de compadritos- fueron rugiente e innegable parte de nuestra prensa. Y que algún encumbrado magnate de hoy solía hablar de geopolítica con un Montesinos que fingía ser Metternich mientras su interlocutor hacía de Francisco I.
En resumen, amo el periodismo pero no me trago el cuento ese de que el coleguismo automático debe prevalecer sobre la verdad. Admiro a algunos periodistas -de aquí y de allá- pero no acepto las respuestas corporativas e hipócritas cada vez que el Poder Judicial hace su trabajo o cuando alguien, comprensiblemente, reacciona ante la vileza de algunos papeles y videos.
De igual modo, no creo que la libertad de expresión sea una preocupación de la familia Azcárraga, en México, ni de la Confiep, en Perú, ni de Hugo Chávez, en Venezuela, ni del complejo industrial-militar de los Estados Unidos.
La libertad de expresión es Chomsky diciendo lo que el sistema mundial de dominación y lobotomización reprueba. Libertad de expresión son los tuiteros sirios resistiendo. O las Damas de Blanco desfilando. Libertad de expresión es un valiente en cualquier parte del mundo gritando una verdad incómoda. Libertad de expresión es Wikileaks, Papeles del Pentágono, Woodward y Bernstein, descubrimiento de los crímenes de La Cantuta, investigaciones de la prensa mexicana en torno a los carteles de la droga. Libertad de expresión trágica y gloriosa es la de los periodistas valerosos muertos en Kabul, Islamabad, Ciudad Juárez.
Hay algo tenso, temerario y quizá épico en el asunto de la libertad. La libertad no consiste en pensar lo mismo que piensan los que mandan. Eso es ecolalia, redundancia a destajo. La libertad no es cometer un delito y luego esconderse detrás de un holding empresarial convertido en madriguera. Ni pertenecer a ocho directorios de grandes empresas y vigilar que el diario que se dirige no se vaya a meter con ninguna de ellas ni con sus vastos "derivados". Que le cuenten a Perrault ese cuento. Que le canten a Gardel esa tonada.
Erotismo animado: Kanashimi no Belladonna
A finales de los años 60 y comienzos de los 70 el estudio de animación "Mushi Production", dirigido por el "Padre del Manga" Osamu Tezuka, lanzó una trilogía de filmes animados de corte erótico llamada "Animerama". La última de ésta trilogía no contó con la dirección de Tezuka, puesto que decidió abandonar "Mushi Production" para dedicarse a sus mangas, y digamos que fue el filme más artístico y serio que sus antecesoras las cuales eran más de humor adulto.
"Kanashimi no Beradonna", también conocida como "Belladonna of Sadness", está basada en un antiquísimo libro llamado "La sorcière" publicado en Francia por Jules Michelet en 1862.
Ya hace algunos años que he visto esta película en YouTube pero recuerdo que no estaba subtitulada por lo que pude entender ciertas partes (de hecho, no necesitan subtítulos para entenderlas :P ) que posteriormente, revisando algunas reseñas, pude terminar de entender de que iba el rollo en las partes restantes. Actualmente la película ha sido eliminada.
"Beradonna" cuenta la historia de Jean y Jeanne (vaya juego de palabras), una joven pareja de campesinos en la Edad Media que se unen en feliz matrimonio siendo festejados por toda la gente del pueblo, sin embargo, el pueblo pertenece a un gobierno monárquico los cuales someten a Jeanne en una especie de "prima nocta" con el rey. Siendo abusada sexualmente y luego rechazada por Jean al consumarse el ritual aparece el demonio en escena tentándola en ocasiones cada vez con más intensidad hasta que Jeanne se entrega a él convirtiéndose en una especie de hechicera, este hecho cambiará por completo su vida y la de su pueblo pero también la llevará a un triste final.
La película está llena de ambientes cargados de arte mediante acuarelas y carboncillos influenciados por Gustav Klimt ("El Beso") y las ilustraciones de las cartas del tarot llevando una armonía erótica muy sugestiva que según algunas fuentes llamó la atención en Europa por gente que era ajena a la animación japonesa.
En Italia se lanzó un disco con el soundtrack del filme compuesto por Masahiko Sato, el cual contiene baladas en la voz de Mayumi Tachibana y temas instrumentales propias del filme: melancólicos, sombríos, siniestros, alucinantes.
"Kanashimi no Beradonna", también conocida como "Belladonna of Sadness", está basada en un antiquísimo libro llamado "La sorcière" publicado en Francia por Jules Michelet en 1862.
Ya hace algunos años que he visto esta película en YouTube pero recuerdo que no estaba subtitulada por lo que pude entender ciertas partes (de hecho, no necesitan subtítulos para entenderlas :P ) que posteriormente, revisando algunas reseñas, pude terminar de entender de que iba el rollo en las partes restantes. Actualmente la película ha sido eliminada.
"Beradonna" cuenta la historia de Jean y Jeanne (vaya juego de palabras), una joven pareja de campesinos en la Edad Media que se unen en feliz matrimonio siendo festejados por toda la gente del pueblo, sin embargo, el pueblo pertenece a un gobierno monárquico los cuales someten a Jeanne en una especie de "prima nocta" con el rey. Siendo abusada sexualmente y luego rechazada por Jean al consumarse el ritual aparece el demonio en escena tentándola en ocasiones cada vez con más intensidad hasta que Jeanne se entrega a él convirtiéndose en una especie de hechicera, este hecho cambiará por completo su vida y la de su pueblo pero también la llevará a un triste final.
La película está llena de ambientes cargados de arte mediante acuarelas y carboncillos influenciados por Gustav Klimt ("El Beso") y las ilustraciones de las cartas del tarot llevando una armonía erótica muy sugestiva que según algunas fuentes llamó la atención en Europa por gente que era ajena a la animación japonesa.
En Italia se lanzó un disco con el soundtrack del filme compuesto por Masahiko Sato, el cual contiene baladas en la voz de Mayumi Tachibana y temas instrumentales propias del filme: melancólicos, sombríos, siniestros, alucinantes.
Suicidio (Bueno, casi)
Sólo bastó escuchar la llegada de mi madre para darme cuenta de lo que estaba a punto de hacer en el baño, sentí que me invadió un enorme miedo y me apresuré a esconder el objeto punzocortante. Tenía 16 años.
Es cierto que la adolescencia es una etapa difícil, una etapa en la que comenzamos a cuestionarnos y cuestionar lo que nos rodea, a descubrirnos y descubrir cosas, es una etapa de experiencias ya sean buenas o malas. Durante los 16 y 17 años entré en un conflicto mental, psicológico. Alcanzó un poco los 18 y 19 años pero ha ido disminuyendo conforme pasaban las semanas, bueno tampoco voy a decirles que todo me va como en un cuento de hadas, hay momentos difíciles pero díganme: ¿Quién no los tiene?. Ya a mi edad sé que ahora tiene que entrar a tallar la madurez para contrarrestar este tipo de situaciones.
Pero volviendo a esa etapa podríamos decir que era una especie de emo, aunque no de aspecto, sino que todo estaba en mi cabeza. Discusiones de por medio, poemas que salieron de mi mente y que publiqué anteriormente, en fin. Pero fue quizás ese intento de suicidio el cual sentí que ya estaba cruzando el límite luego de darme cuenta de ello.
El mundo es tan grande, hay muchísimas cosas por las cuales hay que ver y oír, me he puesto ha pensar que si quizás a los 16 hubiera logrado mi cometido me habría privado de descubrir música, de ver cosas y de conocer gente maravillosa en estos últimos años.
Y claro, hay mucho más por conocer, ver, oír, descubrir, me da mucha curiosidad y emoción. ¿¿Y me iba a perder todo eso???!! Y vamos! claro que he tenido a lo largo de estos años experiencias buenas y malas, eso es algo que nos sucede a todos, pero siempre que se nos cierra una puerta se nos abre otra, así de simple.
Estoy feliz, quisiera tener más pero veo que eso vendrá con el tiempo.
Saludos!
Es cierto que la adolescencia es una etapa difícil, una etapa en la que comenzamos a cuestionarnos y cuestionar lo que nos rodea, a descubrirnos y descubrir cosas, es una etapa de experiencias ya sean buenas o malas. Durante los 16 y 17 años entré en un conflicto mental, psicológico. Alcanzó un poco los 18 y 19 años pero ha ido disminuyendo conforme pasaban las semanas, bueno tampoco voy a decirles que todo me va como en un cuento de hadas, hay momentos difíciles pero díganme: ¿Quién no los tiene?. Ya a mi edad sé que ahora tiene que entrar a tallar la madurez para contrarrestar este tipo de situaciones.
Pero volviendo a esa etapa podríamos decir que era una especie de emo, aunque no de aspecto, sino que todo estaba en mi cabeza. Discusiones de por medio, poemas que salieron de mi mente y que publiqué anteriormente, en fin. Pero fue quizás ese intento de suicidio el cual sentí que ya estaba cruzando el límite luego de darme cuenta de ello.
El mundo es tan grande, hay muchísimas cosas por las cuales hay que ver y oír, me he puesto ha pensar que si quizás a los 16 hubiera logrado mi cometido me habría privado de descubrir música, de ver cosas y de conocer gente maravillosa en estos últimos años.
Y claro, hay mucho más por conocer, ver, oír, descubrir, me da mucha curiosidad y emoción. ¿¿Y me iba a perder todo eso???!! Y vamos! claro que he tenido a lo largo de estos años experiencias buenas y malas, eso es algo que nos sucede a todos, pero siempre que se nos cierra una puerta se nos abre otra, así de simple.
Estoy feliz, quisiera tener más pero veo que eso vendrá con el tiempo.
Saludos!
Etiquetas:
cosas,
nekodan nakameguro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







